Posted by on Nov 30, 2012 in |

Este software gráfico emplea presentaciones visuales basadas en rejillas tridimensionales en constante cambio para explorar la capacidad de auto-organización de sistemas complejos. El gráfico se muestra como un entramado de líneas abierto y delicado que conecta nodos situados a distancias regulares; las líneas son fijas o bien se liberan de sus anclajes para tomar una forma distinta. La estructura de entramado gira de manera que quien lo observa tiene la sensación de estar asomándose al interior. Este gráfico que no para de redibujarse a sí mismo es el modo que tiene una máquina virtual de mostrar su apariencia externa. Así, la máquina trabaja sin descanso para desarrollar un código con el fin de modificar su propia apariencia. El autor del proyecto es investigador y arquitecto y está interesado en la creación de soluciones visuales aplicables tanto a entornos urbanos como a sistemas no lineales. De todos modos, la función directa de la VVM no tiene que ver con la producción de protocolos espaciales que pudieran tener a posteriori una utilidad arquitectónica, incluso aunque se asemejen a redes espaciales. Al contrario, han sido creadas con la intención de servir de “máquinas pensantes” de uso general. Estas máquinas podrían analizarse por medio de las dinámicas computacionales visibles que las componen. Además, proporcionarían al público un acercamiento visual intuitivo acerca del modo de organización de ciertos sistemas complejos, incluyendo sistemas vivos (por ejemplo, se podría considerar que los nodos de la topología de la VVM son átomos o moléculas). La VVM vendría a ser el modelo de máquina de visualización inteligente que nos revelaría los secretos de esos sistemas, si bien hay que reconocerle un punto de narcisismo en cuanto a que gira en torno a sí misma y a sus posibilidades. Por tanto, es una versión irónica del sueño de Von Neumann de crear máquinas auto-replicantes.

Sobre el autor

Álvaro Castro-Castilla nace en Córdoba en 1983. Adquiere conocimientos de interpretación pianística en los conservatorios de Mahón y Almendralejo. Comienza sus estudios de arquitectura en Madrid en 2001, pero en seguida sus inquietudes distan de las enseñanzas clásicas de la universidad y comienza a explorar las capacidades potenciales que la informática tiene para a alterar el proceso de creación arquitectónica. Expone en el CAB (Burgos ) en 2004, junto con el músico P.E. Mamou y la arquitecta Concha Almoguera. El trabajo de Álvaro Castor-Castilla ha sido desde un principio multidisciplinar, si bien a partir de la exposición en 2006 en Ars Electrónica (Austria) y en el Centro Conde Duque (Madrid) su actividad artística se ha centrado en la programación de sistemas visuales, la inteligencia artificial y los sistemas emergentes. Recientemente ha sido seleccionado para desarrollar un proyecto Disonancias (concurso internacional, 2008), ha expuestos en el ZKM (Alemania, 2009) y en el Centro Puertas de Castilla (Murcia, 2009). La metodología de Álvaro Castro-Castilla le lleva en numerosas ocasiones a situarse en terrenos alejados del arte. Ha colaborado en el equipo de I+D de NextLimit Technologies y ha desarrollado investigaciones independientes, en ocasiones en contacto cercano con equipos de investigación y entidades como el Instituto Nacional de Bioinformática, el medialab Madrid y estudios de arquitectura.