Posted by on Oct 16, 2013 in |

La robótica y el arte interactivo han tendido históricamente a privilegiar el procesamiento visual y auditivo antes que áreas menos investigadas como el análisis táctil y háptico. Sin embargo la robótica actual exige una interacción gestual cada vez más íntima, sobre todo en contextos tecnológicos de asistencia médica y gerontológica. The Blind Robot supone un reto para nuestro sentido del tacto y del contacto con la máquina: nuestras regiones troncal y facial, habitualmente protegidas, se investigan mediante el software cinemático de unas manos robóticas que palpan delicadamente como lo haría una persona ciega que intenta reconocer a un visitante. Al combinar comportamientos semiautónomos y de vigilancia remota , la obra remite al “autómata” jugador de ajedrez de Von Kempelen con su humano oculto (siglo xviii), al tiempo que enfatiza las dimensiones afectivas del contacto persona-ordenador, y la posible emergencia de sentimientos de empatía, confianza y nuevos tipos de sensualidad. El atractivo mecánico y metálico del artefacto sugiere una instrumentación de precisión con objetivos específicos, en contraste con el tanteo ciego y vacilante que suscita lástima y curiosidad. The Blind Robot representa el uso sutil de hardware y software caracterizado por una teatralidad atractiva e increíblemente receptiva a sus visitantes, lo que nos hace preguntarnos sobre cómo mantenernos humanamente en contacto.