Posted by on Oct 16, 2013 in |

Tocando levemente la superficie se activa el movimiento casi respiratorio y el son lento de esta elegante escultura formada por luz y sonido. Shadow Fugue es una obra instalada en el muro verticalmente que, a pesar de que se controla un modo mecánico y utiliza materiales básicos , produce una sensación orgánica debido a la atención que la artista presta a los cambios mínimos de luz y sombras en coordinación con el sonido. La obra recuerda en primer lugar a la escultura minimalista de los artistas que trabajaban con luz en la década de 1970, hasta que se percibe su juego de luces y sombras. Este juego se basa en tensar y soltar diversas barras de plexiglás flexible sujetas con cables a motores de reducido tamaño suspendidos en la pared. La tensión variable en los cables modula el paisaje sonoro de voces que cantan, que se suma al tintineo generado por los motores. Pero más allá del tacto que los activa, Shadow Fugue reacciona de manera sutil e independiente a las acciones de los espectadores a través de un mecanismo infrarrojo autorregulador basado en sensores. Sion Jeong muestra cómo un mecanismo de activación simple como el que se utiliza en esta obra pueda transformar una escultura inmóvil en un objeto autónomo que sabe relacionarse con su público a un nivel multisensorial y corporal.