Posted by on Nov 30, 2012 in |

Tierra de Thomas Ray marcó un antes y un después en la historia de la investigación de la vida artificial y del arte; fue el ecosistema de vida artificial digital primigenio, que representaba la evolución, la hibridación y la competición. Esta obra fue sobradamente conocida a principios de los noventa, especialmente para la comunidad de Vida Artificial que se acababa de crear. A pesar de que ha cumplido casi dos décadas, Tierra sigue siendo relevante en la historia de la investigación de la vida artificial y del arte. Tanto es así que ha sido la verdadera piedra de toque del desarrollo de ecosistemas digitales de evolución para varias generaciones de artistas/programadores. El simulador de vida artificial de Matthew Warshaw presenta varias modificaciones sobre los principios de la obra de Ray: en primer lugar, atribuye datos de entrada, memoria y salida a las “células” del sistema; por otro lado, permite que la información se transfiera a través de dichas células. Además, las “criaturas” resultantes se incluyen en el software de animación Maya. El sistema proyecta la simulación creada sobre la superficie de una mesa, mostrando lo que parece ser un cultivo en placa de Petri compuesto de organismos con forma de bacterias resplandecientes. Contiene más de mil células y cada una de ellas brilla, cambia de color y envía información visible a las células vecinas. Cuando el visitante ya ha quedado fascinado por esta emisión sensorial, un monitor colgado de la pared muestra una visión paralela del simulador que capta la misma realidad bajo un enfoque estructural. Así, esta otra pantalla ofrece una versión esquemática de la información de salida de cada célula a lo largo de la superficie de la mesa. La combinación de representaciones sensoriales y analíticas permite al público entrar en contacto con los principios fundamentales de la vida artificial de forma inmediata y como parte de una experiencia integral. Asimismo, la visión dual suscita en el visitante preguntas esenciales sobre la capacidad de experimentar con sistemas informáticos y electrónicos: ¿qué estoy mirando?, ¿cuál es la intención real de lo que estoy viendo? Esta propuesta plantea la posibilidad de visualizar procedimientos digitales en un sinfín de formatos, todos ellos con su propia narrativa.

Sobre el autor

Licenciatura (con honores) en Bellas Artes. Central St. Martins College of Art and Design. Tal como reflejan mis estudios, desde muy pronto estuve interesado en el arte y la ciencia. Este interés me llevó a empezar los estudios de Ingeniería Electrónica en la Universidad de York. Aunque las clases de programación y lógica me gustaban, en general, la carrera me parecía poco creativa y no me satisfacía. Así que decidí presentar una solicitud en la prestigiosa University of the Arts, donde podría continuar desarrollando mis actividades estéticas y científicas. Durante los 4 años de carrera, he seguido aprendiendo nuevos lenguajes de programación (Python, Actionscript, PHP…) y nuevos programas (Flash, Maya, After Effects, Dreamweaver…). Mi trabajo final para St. Martins, que es el que presento, estuvo nominado para el premio Apple Digital Innovation Award.