Posted by on Nov 29, 2012 in |

Lo virtual se percibe, por lo general, como una representación de lo real. ¿Qué sucede entonces cuando la realidad se torna un agente de lo virtual? Esta perversión cognitiva se encuentra presente en la obra psworld de Julian Oliver. El artista provoca un sentimiento de ansiedad sobre la concepción que hemos heredado de la realidad. La pregunta es: ¿Qué es aquello que conforma la realidad en la construcción tecnológica del tiempo y el espacio? Como elemento subyacente de esta nueva negociación, la búsqueda de la esencia que blinda la verdad en la lógica algorítmica del sujeto.

psworld toma como punto de partida el comando ps, que permite imprimir una tabla de procesos abiertos o de aplicaciones en funcionamiento, de la herramienta Unix, una línea de comandos basada en el texto, para aventurarse en el mundo “real”; dicho de otro modo, en el universo visible y tangible tal y como lo conocemos, a través del objetivo de una cámara desprovisto de cualquier resquicio sentimental. Imaginemos un ordenador que ejecuta psworld y que se encuentra instalado en un parque, con una cámara que enfoca a un pájaro que se encuentra en un árbol. Supongamos que la aplicación Firefox estuviera conectada al cerebro del animal. Si el pájaro echara a volar de repente, el identificador de proceso de Firefox se interrumpiría mientras que, a la vez, la representación gráfica de Firefox, ese navegador tan querido y familiar para todos nosotros, desaparecería sin nuestro consentimiento. La pérdida de un elemento de la realidad referente a la experiencia –esto es, el pájaro– provoca el desvanecimiento de un identificador de proceso en el equivalente semiótico del ordenador, que asesina a su propia representación en la interfaz gráfica del PC, lo cual resulta revelador e inquietante a un tiempo.

En lugar de trazar los argumentos de la realidad como un flujo, nos encontramos ante una realidad fruto de la combinación que se despliega ante nuestros ojos y en la que lo virtual se ve afectado por lo real y lo orgánico traspasa las fronteras del dominio de lo artificial. En este universo inequívocamente tangible, el significado representa el significante ante el derrumbe de este último como indicador competente. La doble negación de la representación presenta una nueva forma de complejidad epistemológica que exige nuestra atención. ps, el más mundano de los comandos de Unix, nos empuja a un universo en el que cabría una revisión de la sintaxis de la ontología. El jurado ha concedido el tercer premio a psworld por su visión incisiva y elegancia formal.

Sobre el autor

Julian Oliver es un artista neozelandés afincado en Berlín. Desde 1998 trabaja activamente en el punto crítico de intersección entre arte y tecnología. Sus proyectos y publicaciones exporádicas han podido verse en numerosos museos, encuentros de arte electrónico y conferencias internacionales, entre los que cabe destacar la Tate Modern, el Transmediale, la Ars Electronica y el Japan Media Arts Festival. Su obra ha sido galardonada en varias ocasiones y ha recibido diversos premios por su dominio técnico, su capacidad de invención artística y diseño de interacción. clases magistrales a lo largo del todo el mundo sobre temas como el software art, la realidad aumentada, el hacking creativo, la recuperación de datos, la programación orientada al objeto para artistas, la arquitectura virtual, el desarrollo artístico de videojuegos, la visualización de la información, UNIX/Linux y las prácticas de programación de fuente abierta. Ente los numerosos galardones que el artista ha recibido se encuentran el Award of Distinction, el Prix Ars Electronica de 2010, el New Zealand Open Source Award, el Technical Innovation Award, el Japan Media Arts Festival y el Transmediale.