Posted by on Nov 26, 2012 in |

El artista y diseñador Tuur Van Balen explora en Pigeon D’Or el ecosistema urbano a través de la búsqueda de una plataforma biotecnológica ideal para explorar la complejidad de este entorno y las relaciones que existen entre sus habitantes. Participando en el trabajo de aficionados a la columbofilia, el artista descubre en este proyecto valiosas prácticas de ciencia ciudadana en donde la fauna urbana es dotada de un nuevo sentido. Por medio del uso de las novedosas técnicas de la biología sintética, Pigeon D’Or plantea un red de relaciones bioquímicas entre una serie de bacterias y el metabolismo de las palomas urbanas.
Será en colaboración con el científico James Chappell que el artista recurra a las posibilidades de la técnica de biobrick para el ensamblaje de bloques genéticos estandarizados que condicionen una respuesta concreta en el metabolismo de las aves. Uno de los “bioladrillos” rebaja el PH del lactobacilo, un agente gastrointestinal que se da de manera natural, y el otro provoca la expresión de la enzima lipasa con propiedades digestivas. Ambos bioladrillos se utilizan para crear alimento bacterial para las palomas, lo que determina que las aves excreten jabón biológico. La alteración cultural expresada en el comportamiento de las aves, dada su nueva condición biológica, pasa de ser agentes polutos – pertinentemente denominadas “ratas voladoras” –  a transformarse en unos genuinos agentes higienizadores.
Van Balen diseña dos interfaces físicas para optimizar la acción de estos singulares limpiadores alados: un armazón de madera que les permite posarse sobre los parabrisas de los coches, o el apéndice de un palomar que se anexa con facilidad a las fachadas de los edificios. Estos artilugios vinculan de un modo pragmático a las palomas con los sistemas de movilidad y los hábitats de las personas, y sirven al artista para expresar la nueva función de la paloma en su entorno, con la naturalización de su metabolismo manipulado y las nuevas propiedades que adquieren sus resíduos. Mediante esta obra, el set de herramientas proporcionado por la biología sintética, se convierte en un novedoso modo de creación de formas de vida artificial que asume una estética de amplia diversidad conceptual. El proyecto en su totalidad se convierte en una herramienta para explorar las consecuencias éticas, políticas y estéticas del diseño a través de las nuevas biotecnologías. Existen valiosos referentes en la historia del arte y la vida artificial, en donde se puede entender el Pigeon d’Or de Van Balen como un guiño al pato automáta que creó Jacques de Vaucanson en el siglo XVIII.