Posted by on Dic 3, 2012 in |

Omo es un artefacto que comparte relaciones de empatía con los humanos. El paradigma de una máquina invasiva se disuelve, y en su lugar aparece una alegoría orgánica que permite que surjan nuevos sentimientos subconscientes. En ese sentido, Omo puede considerarse como un amigo o un compañero. La criatura se expande y se contrae, siguiendo la respiración del usuario o bien ayudando al usario a que adapte su respiración a las del aparato. El contacto físico genera emociones protésicas: por ejemplo, colocarse a Omo en el estómago recuerda a la sensación íntima que emana de tocar la barriga de una mujer embarazada. Omo es un ejemplo de la disciplina emergente de la terapia de máquinas, que combina arte, diseño, la psico-dinámica y la ingeniería, y que hace patente las complejas dinámicas emocionales que puedan surgir entre humanos y máquinas. La terapia de máquinas utiliza artefactos tecnológicos para explorar el lado más sensible y emotivo del ser, forjando su papel de compañeros relajantes y estimulantes para los humanos. A medida que los humanos tienen un contacto cada vez mayor con los artefactos tecnológicos, obras como Omo descubren emociones humanas inesperadas, haciendo que aparezcan interrelaciones más profundas, complejas y expresivas con las máquinas.

Sobre la autora

Kelly Dobson creció en un depósito de chatarra. Desde los cuatro años de edad, ya realizaba tareas extrañas como por ejemplo romper ventanas y trasladar piezas de maquinaria desde una zona del depósito a otra. Más tarde, mientras estudiaba medicina y arte, Dobson se centró en los planteamientos alternativos a las máquinas, planteándoselos con objetos relacionales y reflexivos. Después de trabajar en los ámbitos artísticos, del diseño, de la ingeniería y de la teoría social y crítica, ha desarrollado el área de la terapia de máquinas al tiempo que of tuvo un Máster científico en el Visual Studies Program de la MIT, en 2000, y un doctorado por el Media Lab de la MIT en 2007. Su trabajo actual combina la investigación en el proceso de señales digitales y el aprendizaje sobre máquinas, la tecnología y los estudios de sociedad, así como el arte y la terapia. Construye máquinas empáticas como Blendie, órganos de organismos que se desgastan como ScreamBody, y organiza compromisos con máquinas actuales, culturalmente implicadas. En la actualidad, es profesora adjunta de la Cornell University, en el Departamento de Arquitectura, Arte y Planificación.