Posted by on Nov 27, 2012 in |

La singularidad de esta provocativa instalación en vivo reside en la creación biotecnológica de imágenes de ADN radicalmente diferentes a los patrones de bandas abstractos que estamos acostumbrados a ver en los medios de comunicación. Ocular Revision invierte esta «cartografía genética» y la corrige tanto en el sentido de la transposición como en el de la eliminación. Vanouse propone una recuperación de la visión más holística de la biología que se promovía en el mundo científico antes de que a finales del siglo XX se caracterizase el ADN como código. Su estrategia técnica ha consistido en construir un novedoso aparato circular (en vez de rectangular) de electroforesis en gel que, no obstante, sigue utilizando la corriente eléctrica para separar el ADN en el gel; en este caso, el ADN no se desplaza linealmente de un extremo a otro del aparato, sino desde el perímetro hacia el centro del equipo. El resultado es la visualización del ADN como un flujo o floración. Además, Vanouse crea mapas a partir del ADN, y no mapas de ADN. Se procesan selectivamente segmentos de ADN de E. coli de manera que, en el gel, se funden en imágenes que se asemejan a las representaciones hemisféricas de los continentes de la Tierra. Ocular Revision se expone en forma de dos pantallas circulares gemelas sobre las que se proyectan secuencias de la creación de estos mapas heterodoxos, tomadas a intervalos prefijados. Este proceso —que se revela al espectador como una construcción, más que como la «verdad»— cuestiona la abstracción y la explotación que se han registrado históricamente en los mapas del mundo. Cuando el artista ejecuta el proceso en directo, la cercanía del público al experimento de un investigador aficionado pero serio le brinda acceso a procesos que, de lo contrario, le resultarían oscuros y sin significado. El proyecto encierra una crítica dura, aunque sutil, porque invierte los objetivos de la cartografía mundial del genoma humano y su utilización para la clasificación racial.