Posted by on Dic 3, 2012 in |

Electricium Vitium busca aplicar la investigación contemporánea en biotecnología a la cuestión de la vida artificial, de una forma que sea relevante para las tradiciones de robótica, así como a los campos emergentes del bio-arte y a las cuestiones medioambientales y ecológicas. Electricium Vitum aplica la investigación realizada por Logan y las fuentes biológicas de la energía eléctrica, las bio-baterías. Esto significa crear un ciborg alimentado por unas baterías que aprovechan el detritus humano y la bacteria E-coli que se encuentra en su composición. Esta reserva de energía dirige un microcontrolador que controla su entorno a través de sensores, para crear un equilibrio homeoestático y autopoiético. Esta propuesta es un avance importante en la robótica, dado que, a pesar de que el proceso es relativamente fácil, y el movimiento electromecánico es controlable en la mayor parte de los casos, la cuestión de la energía sigue sin resolverse, y se encuentra oculta bajo las apariencias en la mayor parte de los proyectos robóticos. Al final siempre hay un montón de baterías que se enchufan a la pared. El hecho de que la generación de su propia energía sea fundamental en Electricium Vitum es, por lo tanto, una intervención bastante profunda en la vida robótica y artificial.

Resulta también de gran profundidad el que su energía se derive de lo repugnante, de lo que no tiene ningún valor, de esa materia que, en la mayoría de las ocasiones, es eliminada, con el correspondiente consumo de energía. Este aspecto del trabajo hace que constituya una intervención provocadora en cuestiones medioambientales. Electricium Vitum interviene de igual manera en el ámbito del bio-arte. Hasta ahora, las prácticas de bio-arte se han centrado casi siempre en prácticas técnicas muy especializadas, como por ejemplo el cultivo de tejidos, la manipulación de ADN y la síntesis de células híbridas, prácticas todas que han sido viables para el artista gracias al boom de la investigación en genomas y la biotecnología, y con ello la gran disponibilidad de material de laboratorio producido en masa. En esto, el bio-arte está dando pasos agigantados de forma no muy diferente a los de los primeros años del arte informático. Por todo ello, Electricium Vitum viene a descubrir un nuevo territorio en las fronteras del bio-arte y la robótica.