Posted by on Feb 5, 2013 in Artículo | 0 comments

Fundación Telefónica ha desarrollado recientemente una aplicación de visualización de los Premios VIDA (a la que se puede acceder desde este blog), que permite explorar los proyectos galardonados a través de una interfaz que los presenta en un espacio tridimensional en el que las obras se representan como criaturas o formas de vida artificial, agrupadas en colonias que corresponden a cada edición del certamen. A la obtención de la información se suma así una experiencia, que sitúa al usuario en el contexto al que hacen referencia los proyectos, puesto que emula a un investigador que busca nuevas formas de vida en un territorio desconocido. La aplicación permite así explorar la larga lista de proyectos que han participado en el certamen VIDA a lo largo de catorce años, no desde la aridez de una lista sino de una manera que involucra al usuario en la búsqueda de la vida artificial. Una visualización clara y efectiva de los contenidos de una base de datos permite obtener la información deseada y a la vez captar el significado de aquello que se está observando: este es el principio que rige las actuales formas de visualización de datos, de las que veremos a continuación algunos ejemplos.

En el interior de una silueta de color gris que representa el territorio de los Estados Unidos, aparecen miles de diminutas líneas blancas que cruzan el país siguiendo patrones sinuosos. Un grupo cada vez mayor de estas líneas se arremolina en un punto al Sur de Nueva York, dibujando una enorme espiral que se extiende hasta Chicago. Es el huracán Sandy, en el momento en que tocó tierra, el 29 de octubre de 2012. Las líneas reproducen el recorrido de los vientos que azotaron la costa Este con velocidades superiores a 150 km/hora, mostrando un marcado contraste entre la intensa actividad que se produjo en esta zona y la relativa calma en el resto del país. Pese a su sencillez, la animación creada por Fernanda Viégas y Martin Wattenberg para su proyecto Wind Map (2012) elabora una elocuente e hipnótica visualización de los datos recogidos por la National Oceanic and Atmospheric Administration. La información meteorológica se convierte en una elegante imagen que se actualiza en tiempo real, concebida como “una obra de arte que refleja el mundo real”, según afirman sus autores [1]. Viégas y Wattenberg han desarrollado diversos proyectos en los que generan, a partir de una gran cantidad de datos, una composición (por ejemplo, un diagrama, conjunto de figuras geométricas o un collage de imágenes) que permite obtener una visión de conjunto de dichos datos y observar las relaciones entre ellos, patrones o tendencias. Por ejemplo, The Art of Reproduction (2011) compara las diferentes reproducciones de una misma obra de arte que se pueden encontrar en la Red, mostrando la manera en que la obra no sólo pierde su “aura” sino también sus colores originales, mientras que Touch (2008) muestra sobre el cuerpo de un hombre y una mujer las zonas que despiertan el deseo, a partir de una encuesta realizada a cientos de personas.

Aaron Koblin, Flight Patterns, 2009. Fragmento de la visualización.
Fuente: http://www.aaronkoblin.com/work/flightpatterns/index.html

El trabajo de Viégas y Wattenberg, así como el de Aaron Koblin (conocido por Flight Patterns, una visualización del tráfico aéreo en Estados Unidos realizada en 2009), ha contribuido a popularizar la visualización de datos como una forma de presentación de la información que se mueve entre la estética y la funcionalidad. Al eliminar ciertos detalles y resaltar otros, estos artistas e investigadores crean visualizaciones que no sólo informan, sino que resultan cautivadoras e incluso emotivas. Viégas y Wattenberg indican que “la visualización trata acerca del significado, no sólo sobre los hechos” [2] y aseguran que, hoy en día, la visualización de datos tiene el potencial para convertirse en un medio de masas, por lo cual debe llamar la atención del espectador, siendo a la vez clara y emotiva [3]. Si bien, como ya señalaba Lev Manovich en 2002, la representación gráfica de datos puede encontrarse ya en el siglo XVIII, es con las actuales técnicas que facilitan los ordenadores cuando la visualización de datos se convierte en una nueva forma cultural [4]. Manovich afirma que vivimos “inmersos en los datos”, algo que se hace cada vez más evidente, a medida que el volumen de datos que se genera y almacena en los ordenadores de todo el mundo se multiplica, como demuestra el creciente interés en la investigación con los conjuntos denominados Big Data, cuyo tamaño excede las capacidades del software habitual y requiere nuevas formas de procesamiento. En una sociedad marcada por la gestión de la información, la visualización de datos supone un recurso no ya atractivo sino necesario para poder formarnos una imagen del mundo que nos rodea.

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Notas:

[1] “an artwork that reflects the real-world”

Fernanda Viégas y Martin Wattenberg, Wind Map. <http://hint.fm/projects/wind/>

[2] “Visualization is about meaning, not just facts”

Maura Lucking, “Visualizing Sandy: An Interview with Fernanda Viégas and Martin Wattenberg”, Rhizome. <http://rhizome.org/editorial/2012/nov/26/wind-project-fernanda-viegas-and-martin-wattenberg/>

[3]  Fernanda Viégas y Martin Wattenberg, “How to make data look sexy”, CNN. <http://articles.cnn.com/2011-04-19/opinion/sexy.data_1_visualization-21st-century-engagement?_s=PM:OPINION>

[4] “immersed in data”

Lev Manovich, “Data Visualisation as New Abstraction and Anti-Sublime”, Manovich.net.