Posted by on May 16, 2013 in Artículo | 0 comments

El programa de la NASA lleva desde los años 60 financiando estudios para investigar la posible existencia de vida en otros planetas. En la actualidad el programa de astrobiología de la NASA cuenta, además de con su propio Instituto de Astrobiología, con una variedad de otras instituciones y programas de investigación. Su declaración de principios califica la astrobiología como “el estudio de los orígenes, evolución, distribución y el futuro de la vida en el universo. Esto precisa que se establezcan los principios fundamentales de lo que constituye tanto la vida en sí como el entorno en el cual ésta pueda habitar, para que nos ayude a identificar aquellas biosferas que podrían ser bastante diferentes a la nuestra.” (1)

Las preguntas que plantea el campo de la astrobiología parecen sencillas: ¿hay vida más allá del planeta Tierra? ¿cuál es el futuro de la vida en la Tierra y en el universo? Responder a esas preguntas desde una perspectiva científica requiere orientar las actuales epistemologías sobre la vida hacia entornos extraterrestres y desconocidos. Pero la pregunta que la astrobiología no plantea o no puede hacerse es si, para empezar, el concepto de “vida” en la Tierra es un concepto estable y coherente. La propia pregunta ¿hay vida en el universo? presupone que existe un concepto de ‘vida’ que no solo define la que hay en la Tierra, sino que da cabida a toda vida en general, ya se trate de vida extraterrestre, vida cósmica o incluso la vida en otras dimensiones. Aquí la pretensión de universalidad, de que algo reconocible como ‘vida’ pueda existir en toda una serie de entornos dispares está vinculada a su condición de singularidad, es decir, que la existencia de “vida” está supeditada a que se den unas condiciones ambientales determinadas. Por consiguiente, la idea de que hay vida en el universo presupone que se da una condición universal para la existencia de la vida, y la astrobiología debe asumir de antemano pues, aquello que se propone descubrir. Ésta establece los criterios para la existencia de vida en el espacio exterior, pero la vida-en-el-espacio-exterior también deja en suspenso el propia definición de “vida” (2). En definitiva, debe establecerse una noción de lo que constituye la vida a priori para que la pregunta sobre su existencia, sea en forma terrestre o cósmica, pueda ser formulada.

 

Eugene Thacker es profesor asociado de Estudios sobre Medios de Comunicación en la universidad The New School de Nueva York y autor de diversas publicaciones. Es conocido por su trabajo en los ámbitos de la filosofía, la teoría de los medios de comunicación y el estudio de los géneros de terror y ciencia ficción. Además de sus trabajos relacionados con la ciencia y la tecnología, Thacker ha escrito sobre la obra de Georges Bataille, E.M. Cioran, Gilles Deleuze, Michel Foucault, Arthur Schopenhauer, H.P. Lovecraft y la mística medieval. Entre sus libros más recientes se encuentran Horror of Philosophy (El terror de la filosofía) y After Life (Después de la muerte). Thacker ha dado conferencias en festivales como Ars Electronica, DEAF (Festival Holandés de Artes Electrónicas), EMAF (Festival Europeo de Arte de los Medios), Next 5 Minutes (Ámsterdam); en espacios como Intermediæ-Matadero (Madrid) y en instituciones como  SCI-Arc (Instituto de Arquitectos del Sur de California), la Universidad de Humboldt en Berlín, la Universidad de Basilea, la Universidad de California en Berkeley, la Universidad de Chicago y la Universidad de Nápoles. Además, forma parte del  consejo editorial de Ctheory, MIT Press y Punctum Books.

Abril 13 After Life_ Eugene_thacker

Deep Data, Andy Gracie, 2009.

Deep Data, Andy Gracie, 2009.