Posted by on Sep 2, 2014 in Noticia | 0 comments

 

En su última edición (VIDA 15.0), el Concurso Internacional Arte y Vida Artificial incorporó a sus galardones el premio Incentivo Telefónica I+D. Este premio se suma a los Incentivos a la Producción destinados a artistas residentes Latinoamérica, España y Portugal, que cuenta con una dotación de 8.000 € para proyectos en fase de desarrollo en el ámbito del arte y las nuevas tecnologías. Entre los proyectos que reciben este incentivo económico, uno es seleccionado para el incentivo Telefónica I+D, que consiste en la realización de una residencia de un mes de duración en la sede de la empresa de investigación y desarrollo tecnológico en Barcelona. Los artistas que reciben este incentivo cuentan así, además de la dotación económica, con el asesoramiento de un equipo de expertos de Telefónica I+D, que les ayudan a completar su proyecto.

Según indica Mónica Bello, directora artística de VIDA, la larga experiencia del certamen con los incentivos a la producción ha llevado a la creación de este nuevo premio, en el que la contribución económica se complementa con una aportación de conocimiento por parte de expertos, que habitualmente queda fuera del alcance y los recursos propios de los artistas. “Las condiciones que nos han motivado a poner en marcha en este premio”, indica Bello, “han sido observar el modo en el que difieren las propuestas recibidas de su desarrollo final y como en algunos casos el desarrollo se torna complejo debido a cuestiones técnicas imprevistas. Sin entender esto como algo negativo, lo que observamos en previas ediciones del premio Incentivos a la Producción, es que las ideas formuladas precisaban a menudo de una intensa investigación previa de las tecnologías disponibles. Esto nos llevó a considerar que a través del apoyo de ingenieros expertos los artistas podrían conseguir que sus proyectos funcionaran sólidamente, respondiendo adecuadamente a lo expresado en la conceptualización inicial de las obras. Considero que esta reflexión que hicimos en VIDA se traduce fácilmente a lo que sucede en la creación artística con tecnología. Los mecanismos que el artista diseña tienen que funcionar técnicamente de una manera óptima para que pueda responder fielmente a la idea. A partir de esta reflexión vimos claro que desde VIDA contábamos con la capacidad para aportar  un apoyo en este sentido, a través de la mano experta de Telefónica I+D.”

Thiago Hersan y Radamés Ajna desarrollan el prototipo de su proyecto MEMEMEME.

Thiago Hersan y Radamés Ajna desarrollan el prototipo de su proyecto MEMEMEME.

Telefónica I+D es la empresa de investigación y desarrollo del Grupo Telefónica. Fundada en 1988, se dedica a contribuir a la modernidad y competitividad del Grupo por medio de la innovación tecnológica, desarrollando nuevas ideas y conceptos a la vez que trabaja en productos y servicios de última generación. Actualmente, la empresa cuenta con una red de centros de I+D en Barcelona, Granada, Huesca, Madrid y Valladolid, además de los enlaces con empresas del Grupo Telefónica en Europa y América. La actividad de Telefónica I+D se desarrolla en estos momentos en los ámbitos de investigación de Sistemas móviles, Big Data, Sistemas distribuidos, User modeling & Machine Learning, Interacción Humano Computador, Análisis de Multimedia, Seguridad y Privacidad y Economía de redes.

El centro de Telefónica I+D en Barcelona es el espacio que acoge a los artistas premiados en VIDA y les ofrece recursos para completar su proyecto. En este centro, Pere Obrador, Open Innovation Program Manager de Telefónica I+D, es el enlace entre los artistas premiados en VIDA y los recursos del centro de investigación. Obrador trabaja estrechamente con los artistas en el desarrollo de su proyecto, proporcionándoles asesoramiento y organización de los objetivos a lo largo del período de  residencia. Con carácter proactivo, al seguimiento de la actividad de los artistas le suma la organización de reuniones con investigadores cuyo trabajo esté en línea con el proyecto a desarrollar, tanto para resolver cuestiones técnicas como para proporcionar conocimientos que puedan inspirar a los artistas en la ejecución de su idea original. Según afirma Obrador: “trabajo como un centro de conexiones, buscando sinergias, facilitando que el proyecto avance y se beneficie de los conocimientos y los recursos que tenemos aquí. Un mes de residencia es un período breve que conduce a un trabajo intenso, si bien algunos artistas amplían un poco esta estancia por sus propios medios.”

Thiago Hersan y Radamés Ajna junto a Pere Obrador, trabajando con las impresoras 3D del laboratorio.

Thiago Hersan y Radamés Ajna junto a Pere Obrador, trabajando con las impresoras 3D del laboratorio.

Como hemos analizado en el artículo anterior de este blog titulado Arte en el laboratorio: creatividad e innovación tecnológica, la participación de artistas en laboratorios de investigación y los encuentros (y desencuentros) que se producen entre el pensamiento humanista y el científico-tecnológico tienen una larga historia. Desde los experimentos pioneros del ingeniero Billy Klüver y el artista Robert Rauschenberg, quienes en 1966 organizaron el histórico encuentro entre arte y tecnología 9 evenings: Theatre and Engineering en Nueva York, ha pasado casi medio siglo, durante el cual se ha desarrollado una cultura del laboratorio de investigación multidisciplinar.  En este contexto, los artistas contribuyen con una perspectiva diferente a diferentes ámbitos de investigación a la vez que enriquecen su trabajo con los conocimientos de científicos e ingenieros. Espacios híbridos como el Ars Electronica Futurelab (vinculado al festival Ars Electronica en Linz), el programa de artistas en residencia Collide@CERN en Suiza (que presentó recientemente su creadora Ariane Koek en el Espacio Fundación Telefónica de Madrid) y Biofilia, el único laboratorio de biología en una escuela de arte (Aalto University, Finlandia) son ejemplos de esta nueva relación entre arte, ciencia y tecnología a la que contribuye VIDA con el Incentivo Telefónica I+D.

El primer proyecto ganador del Incentivo Telefónica I+D es MEMEMEME de Thiago Hersan y Radamés Ajna (Brasil), una pieza que crea una diálogo entre cuatro teléfonos inteligentes montados sobre brazos robóticos y dotados con la capacidad de reconocerse y comunicarse unos con otros. Hersan y Ajna han realizado a lo largo de este verano su residencia en Barcelona, donde han llevado a cabo esta compleja y apasionante exploración de las posibilidades de la comunicación entre máquinas.