Posted by on Jul 29, 2014 in Artículo, Noticia | 0 comments

El doctor Enrique Guarner recuerda su llegada a Veracruz y su primer contacto con la cultura gastronómica en México: “Pasamos solamente un día en Veracruz y luego después en un automóvil viejo nos fuimos de Veracruz a Jalapa y allí fue la primera vez que comí picante. Sufrí un verdadero choque: me dieron mole y me dieron un refresco que yo no había probado nunca, que se llamaba Coca-Cola, y que sabía a petróleo. Entonces, definitivamente, mi sensación (estamos hablando de recuerdos) fue que yo me iba a morir de hambre en los próximos años, dado que no me gustaban los alimentos que había probado en aquella ocasión.” Su padre, Vicente Guarner, uno de los dirigentes de la Unión Militar Republicana Antifascista en Cataluña, había tenido que exiliarse con su familia a Casablanca y de allí tuvieron que huir a America cuando Francisco Franco ordenó su deportación para fusilarlo en España. El Quanza, un barco portugués que hacía la ruta a Buenos Aires, atracó en Veracruz y el destino quiso que se instalaran en Ciudad de México, donde llegaron el 19 de noviembre de 1941 para alojarse unos días en una pensión de calle Bucareli, frente a una glorieta en la que se alza el Reloj Chino.

Un obsequio del último emperador chino a la ciudad, el Reloj Chino contiene una inscripción cuyo significado es: “Las voces del mismo sentir hacen ecos”. Esta bella frase parece inspirar el Mapa colaborativo del Exilio español en México, una iniciativa del Centro Cultural de España en México (CCEMx) que desarrollan Fred Adam (artista premiado en VIDA 4.0 y miembro fundador de GPS Museum) y el colectivo Escoitar, con la colaboración de la Fundación Telefónica México. Enmarcado en el Programa 75 años de Exilio español en México, que conmemora el fin de la Guerra Civil española y la llegada a México de aproximadamente veinticinco mil refugiados, el mapa colaborativo consiste en un sitio web que permite conocer los recuerdos de los exiliados de forma geolocalizada. Con un tono sepia, que lo identifica más como un mapa de la memoria que como la moderna aplicación cartográfica con la que se consultan direcciones o destinos vacacionales a diario, el mapa del Exilio nos muestra el Océano Atlántico flanqueado por América, Europa y África. Tres sinuosas líneas lo cruzan: son las rutas de los barcos Sinaia, Ipanema y Méxique, en los que llegaron la mayoría de los exiliados a Veracruz, desde los puertos de Burdeos y Sète (Francia). A lo largo del camino y esparcidos por las calles de Ciudad de México aparecen diversos iconos que marcan la posición geográfica de algunos de los recuerdos narrados por los exiliados, así como los documentos que han conservado de su periplo. Testimonios orales, fotografías, documentos y textos recogidos en talleres y mesas de trabajo nutren cada uno de estos nodos con los que se va esbozando la memoria colectiva del Exilio español en México.

El trabajo de Fred Adam con narrativas geolocalizadas captó la atención del equipo del Centro Cultural de España en México durante su estancia en 2013 para impartir unos talleres, lo cual condujo a desarrollar el mapa colaborativo como “una propuesta no convencional, más allá del clásico homenaje a las grandes figuras del exilio, a los intelectuales influyentes”, según afirman sus promotores. El mapa dispone de unas sencillas herramientas que permiten a cualquier usuario registrado crear un nodo geolocalizado e incluir en el mismo una grabación de voz, imágenes o texto, para contribuir de esta manera a reconstruir la historia desde una perspectiva plural y cercana a la experiencia personal. El programa Laboratorio de Ciudadanía Digital, que desarrolla el CCEMx junto con la Fundación Telefónica en México, fue el marco en el que se llevaron a cabo una serie de actividades en las que se invitó a exiliados españoles a compartir sus experiencias y geolocalizarlas empleando un móvil o dispositivo dotado de GPS. Fred Adam (GPS Museum), Xoan-Xil López (Escoitar) y María Cerdá Acebrón impartieron estos talleres y mesas de trabajo, de los que se han obtenido los documentos que forman los 43 nodos actuales del mapa.

Más allá de su configuración actual, el Mapa colaborativo del Exilio español en México sigue desarrollándose como un proyecto abierto a la participación de personas interesadas en contribuir a la memoria histórica. Para ello sólo es preciso escribir a mapaexilio@ccemx.org indicando el interés en el proyecto. Una vez obtenidas las claves de acceso, es posible incorporar nuevos nodos siguiendo las instrucciones de los video tutoriales facilitados por la plataforma web. Por otra parte, a la aplicación web se sumará en breve una aplicación para smartphone que permitirá recorrer la Ciudad de México e ir descubriendo los nodos del mapa a medida que se transitan las calles, siguiendo las narraciones de los exiliados en los mismos lugares a los que hacen referencia.

La dilatada experiencia de Fred Adam y Xoan-Xil López en el desarrollo de proyectos de geolocalización dan solidez a esta propuesta que dota de un nuevo significado a las posibilidades que abren estas tecnologías y su creciente accesibilidad entre la población. El mapa ya no es una mera abstracción de unos datos, sino un entorno vivo, en el que se pueden ir descubriendo las voces de los exiliados y fragmentos de sus experiencias. Unas voces que ya no se pierden en la distancia ni se diluyen en una narración única, sino que habitan espacios compartidos y construyen narraciones propias. Voces de un mismo sentir que, gracias a las tecnologías digitales, siguen haciendo eco.