Posted by on Jun 28, 2013 in Convocatoria | 0 comments

Rejane Cantoni es una artista e investigadora cuyos intereses se centran en la semiótica, la interacción entre personas y ordenadores, la realidad virtual y la relación entre arte, ciencia y tecnología. Colabora con Leonardo Crescenti en el desarrollo de instalaciones interactivas.


Siendo usted artista, ¿cómo valora el impacto de un certamen como VIDA en las tendencias actuales del arte? ¿Ha suscitado más interés hacia la relación entre el arte y la ciencia?

VIDA lleva desde 1999 ayudando a artistas, científicos y técnicos a experimentar, exponer, describir y expresar a un público amplio ideas que exploran nuevos caminos y prácticas no convencionales. Una labor extraordinariamente importante si consideramos la necesidad humana (y el hambre) de conocimientos.

 

El certamen VIDA premia los proyectos artísticos que exploran el concepto de vida artificial. ¿Cómo definiría este concepto?

La idea de crear vida por medios artificiales tiene ya un largo recorrido. El mito de la vida artificial está presente desde la Grecia antigua en historias como la de: Talos, el gigante protector de la isla griega de Creta; las doncellas doradas de la fragua de Hefesto; Galatea, la belleza esculpida en mármol que cobró vida por el buen trato recibido de su creador; Golem, el hombre de tierra, bendecido con el hálito de la vida por un rabino; o Pinocho, el muñeco de madera tallado por Gepetto.

En la historia de la informática, la vida artificial se asocia frecuentemente a las ideas de John von Neumann. En 1954, von Neumann especuló con la posibilidad de imitar la vida en experimentos hipotéticos. En el primero de ellos, un robot vive en un lago repleto de aparatos mecánicos. Este robot es un constructor universal. Es capaz de reunir las piezas adecuadas y construir cualquier otra máquina, incluyendo réplicas de sí mismo. Las nuevas e hipotéticas máquinas también tienen la capacidad de fabricar otras. Además de las copias, pequeñas alteraciones arbitrarias pueden dar lugar a mutaciones en las réplicas, con lo que tenemos un proceso evolutivo en el que las máquinas primigenias originan otras más complejas. El segundo experimento, el «autómata celular», es un modelo matemático de esta fábrica imaginaria. Un ejemplo clásico de las ideas de Neumann es el Juego de la Vida, creado por John Horton Conway en la década de los 60.

En la primera conferencia internacional sobre vida artificial (conocida como «Vida Artificial I»), celebrada en Los Alamos, Nuevo México, en 1987, se alcanzó el consenso acerca de qué constituye la vida artificial. Los investigadores decidieron que un organismo artificial se puede considerar «vivo» si reúne estas cuatro capacidades:

 

1. evoluciona según la idea de la selección natural;

2. dispone de un programa con instrucciones para operar y reproducirse;

3. desarrolla complejidad;

4. y genera organización autónoma.

 

Los avances actuales en ciencia y tecnología están haciendo que nos enfrentemos a visiones sin precedentes sobre la concepción de la vida en sí misma. ¿Puede el arte contribuir a comprender mejor las consecuencias o las posibilidades que ofrecen estas nuevas tecnologías?

Por supuesto que sí, y cada artista lo hace siguiendo distintas estrategias. En nuestro estudio, por ejemplo, Leonardo Crescenti y yo nos centramos en desarrollar y ejecutar dispositivos que permitan transformar aspectos de la complejidad del mundo real, del mundo de los símbolos o de entornos híbridos en información sensorial que pueda entender cualquiera. En la práctica, esto implica diseñar y desarrollar dispositivos capaces de hacer que el visitante pueda experimentar, percibir y comprender, de modo natural e intuitivo, ideas, teorías, sensaciones o fenómenos físicos. También conlleva investigar, desarrollar y aplicar interfaces audiovisuales y táctiles centradas en el «ser humano», interfaces que tengan en cuenta la perspectiva y las capacidades cognitivas del interactor en las situaciones que exijan o reflejen ajustes en la percepción y la conducta, como por ejemplo, el tiempo, el espacio, las energías o los sistemas de comunicación entre personas, entre personas y máquinas o entre máquinas.

 

Resulta complejo crear un proyecto artístico con tecnología personalizada. Según su experiencia, durante la fase de gestación de un proyecto artístico, ¿la financiación supone un problema considerable o es más importante adquirir los conocimientos para ser capaz de desarrollar uno mismo soluciones tecnológicas?

Va todo unido. Para desarrollar y ejecutar interfaces audiovisuales y táctiles o, si lo prefiere, dispositivos interactivos y de inmersión que generen imágenes, sonidos, olores y sensaciones hápticas dependiendo de la elección del visitante, utilizamos métodos, estrategias y perspectivas procedentes de todos los ámbitos del conocimiento. Generalmente las ayudas, teorías, idiomas, materiales y equipos se suelen definir en función del problema que hay que abordar. Las preguntas clave que es necesario formularse en este proceso son: ¿cuál es la idea? ¿Dónde se va a llevar a cabo, en qué espacio? ¿Cuál es el plazo de ejecución? ¿Cuánto va a durar la exposición? ¿Quién la va a utilizar? ¿Quiénes son los interlocutores? ¿Lo ha hecho antes alguien? ¿Alguien lo ha intentado? ¿De qué fondos dispongo? Entre otras.

 

¿Podría describir tres proyectos de ediciones anteriores del certamen VIDA que fueran, a su juicio, particularmente interesantes?

En mi lista caben muchos más.

En ella entran proyectos premiados que han evolucionado y se han reproducido :D.

Es una relación de proyectos que tuve la oportunidad de ver y experimentar en muchos sitios y en numerosas ocasiones:

 

La Cour des Miracles

Bill Vorn y Louis Philippe Demers

 

Life Spacies II

Christa Sommerer y Laurent Mignonneau

 

Genesis

Eduardo Kac

 

Autopoiesis

Ken Rinaldo

 

Llegaste con la Brisa

Mariana Rondón

 

Waves

Daniel Palacios

 

Alexitimia

Paula Gaetano

 

Mission eternity sarcophagus

etoy.CORPORATION

 

Propagaciones

Leandro M. Núñez

 

Sixteen Birds

Chico MacMurtrie

 

Hylozoic Soil

Philip Beesley y Rob Gorbet

 

Silent Barrage

Guy Ben-Ary, Philip Gamblen, Peter Gee, Nathan Scott, Brett Murray, Dr. Steve Potter

 

Pendulum Choir

Cod.Act – Michel y André Décosterd

 

y, naturalmente,

 

Speak

Rejane Cantoni y Leonardo Crescenti