Posted by on Ago 5, 2014 in Noticia | 0 comments

 

El libro de reciente aparición Meta-Life. Biotechnologies, Synthetic Biology, ALife and the Arts (MIT Press, 2014) incluye un artículo que Nell Tenhaaf, artista, cofundadora de VIDA y miembro del jurado desde sus inicios, dedica al concurso de arte y vida artificial bajo el título Art Embodies A-Life: The VIDA Competition”. En este texto, la autora explora las características del   encuentro entre arte y vida artificial a través de una selección de obras galardonadas en VIDA. Ante todo, advierte, “no hay una característica concreta que defina la naturaleza única de la creatividad vinculada a la vida artificial en el arte.” Son una serie de características las que se pueden trazar, según Tenhaaf, en las diversas obras premiadas: comportamientos autónomos, una relación activa con su entorno o la combinación de elementos naturales y artificiales son algunos de los elementos presentes en estos proyectos que “cuestionan la separación entre lo vivo y lo no-vivo.”

La autora ofrece una interesante definición del arte de vida artificial como una síntesis del interés por la tecnología emergente en cada momento, una investigación especializada y una serie de estrategias que permiten crear “un artefacto que tenga, a la vez, fuerza estética y relevancia social.” Como sustitutos de procesos vivos, Tenhaaf ve en las obras de arte y vida artificial el equivalente a un readymade, en cuanto nos llevan a reflexionar acerca de los objetos que nos rodean y la manera en que establecemos relaciones con ellos, en ocasiones proyectando sobre los mismos nuestras emociones, como si se tratase de seres vivos. Otra manera en que estas obras exploran la vida artificial es por medio de la cuestiones que plantean tecnologías como la ingeniería genética, las simulaciones de organismos vivos en entornos virtuales, la inteligencia artificial o la robótica. Por medio de sistemas experimentales y dispositivos interactivos, las obras de arte y vida artificial acercan al público aspectos de una investigación que pasa del laboratorio a la sala de exposiciones y establece un puente de conexión entre arte y ciencia. En este sentido, se establece también una fructífera colaboración entre artistas y científicos.

Nell Tenhaaf explora estas ideas por medio de una amplia selección de obras premiadas en VIDA, entre las que se encuentran proyectos que han generado una gran atención como Dog [LAB] 01 (2003) de France Cadet (VIDA 6.0) y otros menos conocidos pero igualmente interesantes como PaCO-Poeta Automático Callejero Online (2004) de Carlos Corpa y Ana María García Serrano (VIDA 7.0). A través de estas y otras piezas, la autora analiza las múltiples maneras en que el arte da forma a la vida artificial.